La reasignación de recursos deteriora los servicios de salud pública

  • De seis programas federales en materia de salud, cinco recibieron menores recursos a los programados y aprobados por la Cámara de Diputados este año, según cifras de Hacienda.

La falta de medicamentos y la deficiente atención en los hospitales y clínicas del sector público que han padecido los mexicanos en los últimos meses tiene su origen en las reasignaciones y detenciones de gasto en salud por parte del gobierno federal, revelan cifras de la secretaría de Hacienda.

Sonia Valencia, quien tiene 63 años y es diabética, enfrenta la escasez de la insulina que necesita para el tratamiento de su enfermedad: “No había insulina en la clínica, no la hay desde hace tres meses; me arreglo aún con dosis que me dio mi hermana”, aseguró.

“Yo tengo tres casos: mi mamá no ha tenido medicamento desde hace nueve meses, necesita Levadopa para Parkinson. Mi papá, antes de que falleciera tenía seis meses de no tener medicamento para Parkinson. Uno de mis mejores amigos no ha tenido medicamento para VIH, ni citas de seguimiento desde que empezó la pandemia. Todos afiliados al IMSS”, compartió por su parte Eréndira Reyes.

Sofía, quien tiene 4 años y es hija de madre soltera, tuvo que suspender su tratamiento en el Instituto Nacional de Pediatría (INP) porque necesita darse de alta en el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi). Ella está inscrita en el Seguro Popular, pero como el gobierno federal lo desapareció, debe hacer y aprobar los trámites nuevamente para continuar con su rehabilitación.

Millones de casos

Los casos en el país se multiplican. Entre 2019 y 2020, las recetas médicas no surtidas efectivamente se triplicaron en el IMSS, pasando de 5 a 15.9 millones. En ese mismo lapso, el ISSSTE redujo considerablemente el número de sus recetas emitidas, de 36.6 millones a 28.2 millones, refiere el Informe de Transparencia en Salud 2019-2020, de los colectivos Nostrxs y Cero Desabasto.

Este último colectivo, encargado de llevar un registro de recetas no surtidas en el país, recibió 775 reportes de enero a abril de este año, provenientes de 30 estados del país. De este registro, el 43% se concentra en clínicas del IMSS; el 28% en farmacias y clínicas del ISSSTE, y el 21% en el Insabi. Los medicamentos para el control de la diabetes concentran el 19% de los reportes, seguidos por medicamentos para cáncer con 16% y 10% para enfermedades reaumatológicas.

Colectivos han reclamado transparencia en la sal

En el IMSS, recetas sin surtir se triplican y las quejas aumentan 48%

¿Qué hay detrás?

El sector público enfrenta cada año menos espacio fiscal para hacer ajustes a sus presupuestos de acuerdo a las verdaderas necesidades de salud y sociales de la población y su crecimiento.

Tiene gastos ineludibles que crecen año con año como son las pensiones, las transferencias a los estados, y el pago del servicio de la deuda. Los ingresos públicos por impuestos y petroleros han mostrado desaceleraciones desde finales de 2019, lo que obliga a hacer reasignaciones a los gastos, y en los que se muestra que la salud no es una prioridad, comentó en entrevista Judith Méndez, investigadora del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Por ejemplo, el gasto público per cápita en el IMSS pasó de 4,638 pesos en 2016 a 4,500 pesos en 2021. Incluso en el Insabi, antes Seguro Popular, pasó de 3,732 a 2,911 pesos, en el mismo lapso de tiempo. Todo en pesos a valor de 2021, muestra el análisis Del Seguro Popular al INSABI: Mayor población con menor atención del CIEP.

También está la necesidad creciente de recursos para los programas sociales bandera de la actual administración federal, los cuales ante la menor llegada de ingresos públicos y sobre-ejercicios han descobijado a otros programas de salud, detalló Tamón Takahashi, director general del centro de investigación AGV Analytics

¿Factor electoral?

En el primer trimestre de este año, de seis programas federales en materia de salud, cinco mostraron subejercicios, es decir, se les asignaron menores recursos a los programados y aprobados por la Cámara de Diputados.

Solo uno fue la excepción y con sobre-ejercicio: el de Atención a la Salud y Medicamentos Gratuitos para la Población sin Seguridad Social Laboral, que sustituyó al componente de Salud en el programa PROSPERA, y cuyo antecedente es Solidaridad, de acuerdo a información de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Los mismos programas con subejercicios en el primer trimestre de 2021, también registraron subejercicios en todo 2020, a excepción de Vigilancia Epidemiológica y el sustituto de PROSPERA Salud.

“Comparando solo estos programas de salud, se ve un comportamiento raro, no están recibiendo ni el 25% que se tiene programado para todo el año. Las cifras nos dan un antecedente de lo que estamos viendo ahora en relación con la existencia de medicamentos y calidad de los servicios”, comentó Takahashi.

Menos programas

El nuevo esquema de gasto deshabilita a otros programas presupuestarios como el de Salud materna, sexual y reproductiva; el de Prevención y control de sobrepeso, obesidad y diabetes, y el de Vacunación, refiere el informe Números del Erario, gasto en Salud, primer trimestre 2021 de México Evalúa.

“Lo inquietante es que no podemos saber cómo a partir de él se está distribuyendo el gasto para cada tipo de padecimiento o necesidad”, detalla el documento.

Cabe destacar, que el primer trimestre del año se caracterizó por una disminución del gasto federal en salud: los 128,400 millones de pesos (mdp) acumulados fueron 6.4% menores al gasto previsto (eso equivale a 8,800 mdp que se tenía previsto gastar y que no se ejercieron); son incluso menores en 2.5% (-3,500 mdp) al gasto observado en 2020. (EXPANSION)

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *