“Dorian” tiene cáncer y está en el último tramo de su tratamiento con quimioterapia. “Ya estoy bastante bien, con buenos resultados”, celebra.

De pronto, el exterior se volvió una amenaza absoluta, pues sus defensas son débiles y más vulnerables ante el coronavirus. “Mi riesgo es mayor que el resto de la gente”, observa.

Para ir a su trabajo en la Secretaría de Educación Pública debía tomar el microbús, intentando protegerse con un tapabocas. Sabe conducir, precisa, pero su padecimiento se lo impide.

“Mi caso es más peligroso y es lo que me tenía muy nervioso. Me daba mucho miedo, estuve con tapabocas toda la semana pasada y ésta”.

Ahora, “Dorian” está tranquilo. Desde este jueves, la SEP permitió a trabajadores en condición de vulnerabilidad no asistir a la oficina y trabajar desde casa, como medida preventiva ante la pandemia de COVID-19

“Me da muchísima tranquilidad. Estoy haciendo el mismo trabajo, no estoy haciendo menos, no se trata de que seamos irresponsables, hay una ética de cada profesional”, expone en entrevista telefónica desde su casa.

“Estoy haciendo hasta más trabajo”, apunta, “porque estoy en el teléfono, en la tablet, en mi computadora, en los chats”.

“Dorian” no es el nombre real de este servidor público con 20 años de carrera en la SEP, pero solicitó proteger su identidad. Otros trabajadores de la dependencia con enfermedades crónico-degenerativas y autoinmunes, así como adultos mayores y mujeres embarazadas, también gozan del beneficio de trabajar desde casa.

La SEP es una de las cinco instituciones federales que ya han tomado algunas medidas para permitir realizar su trabajo desde casa a trabajadores en situación vulnerable ante el coronavirus.

Las otras instituciones que se han sumado a esta política de prevención son las Secretarías de Hacienda y Crédito Público (SHCP), del Trabajo y Previsión Social (STPS) y de Relaciones Exteriores (SRE), así como el Infonavit, según constató Animal Político mediante diversas consultas a las áreas de comunicación social de las dependencias.

Desde el pasado martes, la Dirección General de Recursos Humanos de Hacienda giró un oficio interno a los coordinadores administrativos y responsables de área, en el que les informó que las y los funcionarios públicos en condición de vulnerabilidad “no deberán presentarse a laborar hasta nuevo aviso”, según la circular 376-153.

Ante la falta de una directriz desde la Secretaría de Salud, que no ha emitido una instrucción general de reforzar los lineamientos de prevención para reducir el contacto social, las medidas adoptadas por la Administración Pública Federal han sido disímiles y sin coordinación.

Por ejemplo, en la STPS y el Infonavit se concedió el permiso de “home office” a funcionarios con edades desde los 60 años, mientras que en la SHCP y la SRE es a partir de los 65 años.

En esas instituciones se extendió el beneficio a personas con enfermedades crónico-degenerativas y autoinmunes, así como a mujeres embarazadas, pero, en el caso de la STPS, se incluyó también a trabajadoras en etapa de lactancia.

En el Infonavit se concedió el permiso a las y los funcionarios que tengan a su cargo el cuidado de menores de 13 años de edad debido al cierre de escuelas, una medida que no adoptaron las otra cuatro instituciones.

“La instrucción es que todos los que tenemos más de 60 años nos fuéramos a nuestras casas desde el día de ayer (miércoles) y hasta nuevo aviso, y las personas que son menores de 60 años van a hacer guardias de aquí a que se defina si todos nos vamos”, indicó una funcionaria de mando medio de la STPS y quien hace un mes tuvo influenza.

“Por el transporte público, el Metro, el Metrobús, es un peligro estar arriesgando a la gente, sobre todo a los adultos mayores, creo que tenían que irse incluso desde la semana pasada”, añadió.

Otras dependencias federales consultadas afirmaron que no han implementado medidas de este tipo porque la Secretaría de Salud aún no lo ha solicitado.

Se trata de las Secretarías de Gobernación (Segob), de la Función Pública (SFP) y de Bienestar, así como del Instituto Nacional de Migración (INM).

“Hasta el momento seguimos operando normalmente, siguiendo las indicaciones de la Secretaría de Salud, con las medidas de prevención pertinentes que recomienda”, indicó el área de comunicación de la SFP.

“Los protocolos los establece Salud para todas las dependencias públicas. No hemos recibido ninguna instrucción al respecto”, informó por su parte el área correspondiente de Gobernación.

La SRE toma la delantera

Desde el miércoles, la Dirección General de Recursos Humanos de la Cancillería ordenó a las coordinaciones administrativas elaborar un programa de guardias, para reducir la concurrencia del personal al centro de trabajo.

Se ordenó que la salida de todos los funcionarios sea a las 18:00 horas, y se recomendó remplazar las reuniones de trabajo presenciales por las videoconferencias.

También se solicitó suspender el servicio social, las prácticas profesionales y el programa de Jóvenes Construyendo el Futuro, en los que colaboran más de 600 personas. (ANIMAL POLITICO)