“En la cuerda floja”

La Zona Económica Especial de Progreso “está en la cuerda floja” y hay muchos indicios para creer que su conclusión será muy difícil, afirma Gabriel Carreón Fierro, especialista en el tema del Centro de Investigación y Docencia Econó micas (CIDE).

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador, añade, no tiene los recursos suficientes para impulsar esta y las otras seis zonas autorizadas en el sexenio de Enrique Peña Nieto, que se quedaron pendientes de concretar.

Quizá podrían permanecer Salina Cruz, en el Pacífico, y Coatzacoalcos, en el Golfo de México, por su inclusión en un proyecto que apoya López Obrador y que busca unir esos dos puertos mediante una línea férrea e integrarlos en una gran zona franca a lo largo del Istmo de Tehuantepec, añade Carreón Fierro.

“El gobierno de AMLO concentraría los escasos recursos federales en este proyecto y abandonaría al resto de las ZEE o promovería el cambio de sus esquemas”, dice el especialista.

Como informamos, el 26 de marzo Rafael Marín Mollinedo, director de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales, informó que el gobierno analiza la posibilidad de desaparecer esas zonas porque “siete son muchas (…) y competirían entre sí”, además de representar un fuerte costo para el Estado por las exenciones fis cales que recibirían.

El funcionario dio un plazo de dos meses para dar a conocer la resolución definitiva.

“La ZEE de Progreso está en la cuerda floja porque, como está concebida, carece de condiciones para competir con la zona franca que se planea en el Istmo”, afirma Carreón Fierro, consultado en Ciudad de México.

El propio Marín Mollinedo ha dicho, según el entrevistado, que una de las prioridades del nuevo gobierno es el desarrollo de la zona de Tehuantepec, donde se modificaría el proyecto original de ZEE en Salina Cruz y Coatza coalcos, para abrir una zona franca.

Este proyecto planea crear varias zonas libres a lo largo del istmo con infraestructura y servicios adecuados de energía, agua y conectividad digital, etcétera, y atraer inversiones del sector privado.

De acuerdo con Carreón Fierro, la idea es hacer un corredor multimodal interoceánico para aprovechar la posición geoestratégica del Istmo de Tehuantepec y competir en los mercados mundiales de movilización de mercancías, por medio del uso combinado de diversos medios de transporte.

Entre las obras de infraestructura consideradas en el proyecto figuran la modernización del ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, de los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz, y fortalecer la infraestructura carretera y de caminos rurales.

Asimismo, la construcción de un gasoducto para abastecer a empresas y a consumidores domésticos de gas natural entre Jaltipán, Veracruz, y Salina Cruz.

Además, a lo largo del istmo, se prevé levantar una línea de fibra óptica para fortalecer la conectividad digital de la región y continuar con el flujo de energía producida por los 26 parques eólicos existentes en la zona. (Continuará).

ZEE Propuesta
Más de la entrevista a Gabriel Carreón Fierro, especialista del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Corredor interoceánico

Para Carreón Fierro, el proyecto embonaría también con los planes del nuevo gobierno de modernizar las refinerías de Salina Cruz y Minatitlán e impulsar un desarrollo económico integral en la zona.

Competencia
En este contexto, “¿podrá competir la Zona Económica Especial de Yucatán (en Progreso) con la zona franca del Istmo, en infraestructura, sin el apoyo económico de la Federación?”, se pregunta el especialista. “Creo que no”, responde.(DIARIO DE YUCATAN)

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