El panorama en México luce muy complicado: la economía se encuentra en recesión técnica, el peso enfrenta una fuerte caída al igual que los precios del petróleo y por si eso fuera poco, el sistema de salud público mexicano se encuentra en crisis y con el Instituto de Salud Para el Bienestar (Insabi) sin funcionar.

Pese a que todos los días las autoridades federales de salud informan sobre el avance de la enfermedad, la realidad es que aún se desconocen datos esenciales como la forma en que se realizan las pruebas de detección a personas sospechosas de padecer la enfermedad, lo cual es clave.

La situación en Estados Unidos empezó debido a que, de acuerdo con versiones periodísticas, no se estaban haciendo las suficientes pruebas para detectar la enfermedad. Es por eso que las alarmas entre la población mexicana se encuentran encendidas.

El gobierno insiste en que el país se encuentra en la fase uno de los escenarios de la enfermedad que es el de importación (en donde los contagios se dieron en el extranjero y aún no hay un contagio entre locales) los científicos como el de la UNAM prevén que eso cambie en breve y la enfermedad se propague rápidamente.

Aunque el subsecretario de salud aseguró que desde el inicio de la enfermedad, en los aeropuertos mexicanos se han implementado las pruebas para detectar a posibles viajeros chinos enfermos y ahora se reforzarán los controles como el monitoreo de temperatura y la implementación de un cuestionario para detectar síntomas, algunos testimonios en redes sociales y en algunos medios de comunicación aseguran que en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México no se están implementando los tamizajes necesarios para revisar a todos los viajeros internacionales.

Una de las medidas implementadas por el gobierno chino para evitar la propagación del virus, incluían realizar pruebas aleatorias a personas que no presentaban síntomas. Fue así que se detectaron a muchas personas enfermas que después fueron puestas en aislamiento. Pero en México no se está haciendo nada parecido.

El jueves 12 de marzo, el subsecretario de Prevención y promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, Hugo López-Gatell aseguró que México no planea restringir vuelos, ni cerrar fronteras o puertos marítimos, así como tampoco cancelar eventos masivos a causa del coronavirus Covid-19 debido a que no hay demostración científica alguna que compruebe que estas medidas ayuden a disminuir el riesgo de transmisión.

Sin embargo, ese mismo jueves, el secretario de Turismo, Miguel Torruco, anunció que se pospone la edición 45 del Tianguis Turístico que se llevaría a cabo en Mérida del 22 al 25 de marzo por la declaratoria de pandemia, por lo que ahora se efectuará del 19 al 22 de septiembre.

A través de la Secretaría de Hacienda, el gobierno federal aseguró que destinará “unos cientos de millones de pesos” para la compra de medicamentos, equipo médico y material de curación para atender el brote de la enfermedad en el país, pero lo cierto es que hasta el momento, se desconoce si ya ocurrió.

Tampoco se tiene la certeza de que los estados y los hospitales particulares tengan la infraestructura suficiente para enfrentar un contagio masivo.

El pasado 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó al coronavirus Covid-19 como una pandemia. Hasta este lunes 16 de marzo, en México existen 53 casos confirmados y 176 sospechosos que se encuentran en estudio.(INFOBAE- extracto de nota DESAFIO DE AMLO ANTE CORONAVIRUS)